

El diagnóstico primero. El protocolo después.
Cada caso comienza con imagen diagnóstica y medición folicular. Sin supuestos, sin atajos: el patrón específico de tu cuero cabelludo determina el protocolo.






Tres pasos clínicos sin etapas omitidas. Cada decisión terapéutica se fundamenta en lo que la imagen muestra, no en lo que el paciente describe.
Medición, mapa, protocolo
Imagen diagnóstica de precisión
Patrón específico, medido
Protocolo ajustado a tu biología
Tricoscopía de alta resolución que mapea densidad, diámetro y miniaturización folicular. Los datos son el punto de partida, no la conclusión.
La alopecia no es uniforme. Clasificamos el patrón de pérdida según zonas, velocidad y tipo de miniaturización antes de proponer cualquier intervención.
El tratamiento se selecciona según la evidencia disponible para tu caso concreto. Explicamos el mecanismo, no solo el nombre del procedimiento.
¿Qué ocurre exactamente en tu cuero cabelludo?
Una consulta diagnóstica de treinta minutos establece qué está pasando a nivel folicular y qué protocolo corresponde. Sin suposiciones, sin rodeos.
